El Covid persistente de Wuhan: “Llevo dos años sin poder dormir”

Cuando se cumple el segundo aniversario del confinamiento de esta ciudad china, primer epicentro de la pandemia, aún son muchas las personas contagiadas en aquella primera ola que continúan con síntomas de la enfermedad.

En Weibo, el hermano chino de Twitter, el hashtag ‘Escapar de Wuhan’ fue uno de los más comentados a lo largo de la mañana del 23 de enero de 2020. Decenas de personas explicaban cómo habían abandonado la ciudad antes de que se decretara el cierre por la transmisión de un nuevo coronavirus que aún no tenía nombre.

“Me escapé de madrugada con un amigo. Ambos teníamos fiebre, pero tomamos algunos medicamentos antes de coger el coche. Cuando llegue a Shanghai, si la fiebre no ha desaparecido en unos días, iré al médico”, relataba uno de los usuarios adjuntando fotografías de los controles de carretera que había al salir de Wuhan, donde los policías tomaban la temperatura a los viajeros.

A las 10.00 horas del día 23, después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijera que estaba debatiendo si declarar una emergencia de salud pública, los agentes cortaron con barricadas todos los accesos a la ciudad. La Comisión Nacional de Salud decía que 574 personas se habían contagiado por el nuevo virus, que ya había llegado a Tailandia, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos. Pero había medios chinos, como el diario Caixin, que alertaban de que en realidad el número de personas infectadas superaba las 6.000. Muchas de ellas habían dejado la ciudad antes del cierre, expandiendo una epidemia por China, que más adelante cogería forma de pandemia.